Aquí un ejemplo de cuento matemático. Espero que te animes y escribas tu propio cuento.
El chancho que olvidaba contar…
Érase una vez un chanchito del
que se burlaban porque cada vez se le
olvidaba contar hasta diez. Iba a la escuela y por más que trataba no conseguía
que al contar pudiera recordar.
Chanchito ya cansado de que se
burlaran de él, decidió hacer algo para terminar con su tormento. Fue a casa de
un amigo y le preguntó… ¿qué hago para recordar contar sin olvidar? Su amigo le responde: Pues aprender cosas
matemáticas debes si quieres que tu imaginación vuele. Si los números no
quieres olvidar debes aprender cosas que te lo hagan recordar.
Chachito se fue a casa y dijo: ¡ya
se! - consultó en el internet. Encontró un mundo cosas que no conocía y decidió
hacer un poema con ellos y los números que
dio a conocer el día de su examen de matemáticas.
¡Ya
nadie se burlará más de mí…! -dijo-
El día del examen todos llegaron
muy temprano pero chanchito fue el primero…
La maestra como siempre sonriente
dijo: -bueno comenzamos el examen- pero chanchito será el último para darle
tiempo que recuerde el ocho en el conteo.
Chanchito protestó y dijo: Maestra hoy quiero ser el primero.
Su maestra se alegró y consintió
en que chanchito fuera el primero en pasar.
Al fondo del salón todos se
preparaban para reírse de chanchito cuando olvidara. Chanchito pasó al frente y
comenzó su declamación:
Uno número de elementos del
conjunto unitario
Dos como la serie de los números pares
Tres como los lados del triángulo
que conocer es necesario
Cuatro como los lados del cuadrado
de la lámpara del barrio
Cinco, las puntas de las estrellas que alumbran los
mares
Seis,
las caras de un dado aunque solo tenga
pares
Siete, las sumas opuestas de un dado me lo dijo un
canario
Ocho, es el cubo de dos en el sistema binario
Nueve, es el cuadrado de tres y mi número de lunares
Diez es la base del sistema
decimal, y número de compañeros en ésta escuela animal.
Cuando terminó su maestra se
alegró. Chanchito había aprendido más que contar. Sus compañeros entendieron
que chanchito sabía más y nunca se burlaron de él jamás.
Y colorín
colorado este cuento se ha acabado.
Autor
Arlet Orozco M.
